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Las enfermedades inflamatorias intestinales en el proyecto "Emociones y Salud"

El pasado viernes tras la asamblea de ACCU Madrid la psicóloga Julia Vidal nos ofreció una charla sobre los aspectos psicológicos en la enfermedad de Crohn y en la colitis ulcerosa.

Pilar Vidal es una de las coordinadoras del Proyecto Emociones y Salud que ha sido fruto de la colaboración entre el Colegio de Psicólogos de Madrid y la Sociedad para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS). El proyecto parte del efecto que tienen las emociones sobre nuestro bienestar físico. Este comprobado científicamente como un estado de ánimo positivo puede influir en una recuperación más rápida de determinadas dolencias.

En el caso de las enfermedades inflamatorias intestinales los factores psicológicos pueden ser una de las multiples causas que condicionen la aparición de un nuevo brote o una recuperación más lenta. A esto, hay añadir que estas enfermedades repecuten en la vida social, familiar y laborar de quienes las padecemos. Por eso, dentro del Proyecto Emociones y Salud se ha publicado un tríptico en el que se explica de forma y sencilla como se pueden mejorar los aspectos emocionales para mejorar nuestro bienestar. Adaptarse mejor a las consecuencias de la enfermedad, aceptar las molestias y las limitaciones, reducir el dolor, son solo algunos de las cuestiones en las que un tratamiento psicológico puede ayudarnos.

Otros de los trípticos elaborados dentro de este proyecto hablan sobre el dolor crónico y sobre el tabaquismo (habito muy poco recomendable para los afectados por el crohn)

El punto ciego de la enfermedad inflamatoria intestinal

Es la historia que en algunas ocasiones se repite en personas delicadas, frágiles por sus circunstancias, seres humanos llenos de sensibilidad donde se crean un mundo particular, un mundo hecho a medida de la negación de una enfermedad que modifica los hábitos de la persona que la padecen. Y una cosa es lo que nos gustaría que pasara y otra muy distinta es lo que pasa de verdad.

¿Y qué ocurre cuando se vive al margen de la realidad? Puede ser que, cuando no se aprende de los errores, de las dificultades, es más difícil que se generen las posibles soluciones y sin darse cuenta uno llegue a caer en la autodestrucción y en un punto ciego. Los enfermos de crohn y colitis ulcerosa a veces se sitúan en dos puntos opuestos, en dos posiciones que no son adecuadas para una posible adaptación.

Haciendo una comparativa, en la parte posterior del ojo, tenemos una zona que carece de terminaciones nerviosas y no registra las variaciones luminosas que llegan del cristalino, con lo cual se pierde información que va dirigida a nivel cerebral. Es por eso que se llama punto ciego y es lo que de alguna manera ocurre cuando se tiene dificultad para ver las cosas tal y como son, psicológicamente hablando.

Los puntos ciegos son eficaces para mentes hipersensibles al sufrimiento y proporcionan consuelo pasajero a los miedos. Es un descenso de la conciencia para protegerse de la ansiedad pero esa ansiedad en ocasiones es necesaria para alertarnos del peligro y empezar a comportarnos de tal manera que nos ayude a salir del bache. La ansiedad es como el colesterol; lo hay bueno y malo. La ansiedad "buena" es la que necesitamos para poder hacer frente a los peligros que nos pueden acontecer y es adaptativa. Sin embargo, la ansiedad “mala” es aquella que provoca respuestas de evitación manteniendo a la persona en un estado de alerta constante sin que sea necesario.

Imaginemos que la vida es una rotonda, ésta tiene la función de repartir el tráfico dentro de un cruce de caminos...En algunas ocasiones de la vida, tenemos que dejar una dirección para coger otra y cada rotonda que nos encontremos en el asfalto de la vida, va a ser distinta en su salida.

No se puede aprender y evolucionar si no se presta atención a la realidad. De forma automática, esta realidad se aparta para no sufrir pero es que el ser humano va evolucionando gracias a las experiencias vividas, asumidas y maduradas. A veces, en esa rotonda, ¿quién no ha dado más de una vuelta para aclarar las ideas en cuanto a la dirección que tiene que tomar? Hay que prestar la atención justa para obtener la información correcta y así buscar la salida que más se ajuste a ese camino actual. Pero, ¡cuidado!, sin producir un "atasco" ya que corremos el riesgo de colapsar la rotonda y que los demás no puedan circular adecuadamente. Si se permanece constantemente en la rotonda, no se llega a ningún destino, a ninguna solución y las responsabilidades familiares, laborales, etc. no se llegan a cumplir.

William James (filósofo estadounidense y fundador de la psicología funcional) dice que la experiencia de cada uno es aquello a lo que se está dispuesto a prestar atención. ¿Dónde está entonces el límite? ¿Qué es lo más saludable y adecuado cuando se tiene un crohn o una colitis ulcerosa? ¿Vivir en ese punto ciego o regodearnos en el dolor? Pues ninguna de los dos extremos, busquemos el equilibrio: el valor de buscar la verdad y llevarla a la conciencia es el primer paso para afrontar situaciones que a veces son realmente duras pero necesitan de una activación o bien para solucionarlas o bien para adaptarlas a las circunstancias de cada uno.

Volver a retomar el camino al mundo real, sintiendo y dándole el valor necesario a pesar de que el trayecto pueda ser duro, es la salida que mejor se adapta para llegar al destino que queremos, que soñamos y que proporciona la calma y la estabilidad que toda persona desea.

Autora: Mabel Pérez, psicologa de ACCU Madrid.
Fotografía de Iván Marcos, socio de ACCU Madrid